Durante el embarazo, el cuerpo atraviesa cambios hormonales importantes que pueden modificar la sensibilidad de la piel, la pigmentación y el crecimiento del vello.
Por esta razón, no se recomienda realizar depilación definitiva con láser durante el embarazo.
El motivo principal es la seguridad y el bienestar tanto de la mamá como del bebé:
🔹No existen estudios concluyentes que garanticen la total inocuidad del láser en esta etapa.
🔹La piel suele estar más sensible, lo que puede generar irritaciones o manchas.
🔹Además, los cambios hormonales pueden hacer que el tratamiento no sea efectivo, ya que el vello puede volver a crecer.
👉 Lo ideal es retomar el tratamiento una vez finalizado el embarazo, cuando la piel y las hormonas vuelven a estabilizarse.
Cuidar tu piel también es cuidar tu salud. 💛